Senior School – Viaje C.A.S. 2018

noviembre de 2018

Desde este año, A.P.A.E.R. (Asociación Civil de Padrinos de Alumnos y Escuelas Rurales) nos asignó una nueva escuela para apadrinar desde C.A.S. La misma es la Escuela Leopoldo Herrera del paraje de Jubileo en la localidad de Villaguay, provincia de Entre Ríos. Cerramos así un ciclo de 10 años de trabajo conjunto con la comunidad de la escuela Juan José Castelli y del Jardín de Infantes Roquecito de la localidad de Tuclame, provincia de Córdoba, con la tranquilidad y la certeza de haberlas acompañado y colaborado en todo lo que nos fue posible y de haber logrado los objetivos planteados. No podemos dejar de agradecer que nos hayan abierto las puertas de su comunidad, ya que el intercambio recíproco logrado constituyó un aprendizaje sin igual para nuestros alumnos y docentes.

A Jubileo realizamos 3 viajes, uno con cada Senior 2, para los cuales nos preparamos los meses previos con mucho entusiasmo y también con algo de nervios, ya que éramos el primer grupo en visitar esta nueva escuela.

Al llegar a la escuela tuvimos la grata sorpresa de que los chicos nos estaban esperando y nos recibieron con abrazos y una gran sonrisa en su cara; desde ese momento todo fue puesto en marcha y empezamos con la actividad.

Comenzamos con los talleres preparados durante el año: matemática, comprensión lectora, iniciación al deporte, juegos recreativos, música y huerta, preparamos una obra de teatro y pintamos gran parte del colegio, además de dos murales del “Principito” pedidos por la directora de la escuela.

Compartimos también un día de campo en el que nos mostraron cómo es un día de trabajo de la mayoría de las familias de Jubileo y nos despidieron con una muestra de danzas folclóricas.

También le dimos identidad a la escuela ya que pintamos el cartel con su nombre.

Lo más importante fue el tiempo de calidad compartido con la comunidad de la escuela, las nuevas amistades forjadas y las experiencias y nuevos aprendizajes adquiridos.

Compartimos con ustedes el testimonio de Lourdes C., una de las alumnas que participó de la experiencia: “Este fue un viaje por el que estaba muy ansiosa de realizar y la verdad es que no me decepcionó. La pasé muy bien desde el momento en que me subí al micro. Cuando llegamos me sorprendió la felicidad que tenían los nenes de vernos. El calor con el que nos recibieron me demostró lo mucho que nos querían por el solo hecho de que íbamos a ayudarlos, porque todavía no nos conocían. Era tanta la gratitud que tenían hacia nosotros que nos llevaron los bolsos al colegio. Siempre querían jugar y estar con nosotros. En este viaje vi una realidad totalmente diferente de la mía. Era un lugar en el medio de la nada prácticamente, con poca población, donde los niños que iban a la escuela eran todos parientes entre ellos. Las condiciones en las que vivían no eran tan malas, pero en comparación a cómo vivo yo, se puede decir que si eran malas. Pero a pesar de eso, ellos no se daban cuenta de sus condiciones porque ya estaban acostumbrados y vivian una infancia feliz, común y corriente. Por eso es que aprendí a valorar lo que tengo y a no quejarme de lo que no tengo, porque hay otras personas que nos lo tienen y les encantaría poder tenerlo. Además de todo esto, siento que con este viaje mi grupo de compañeros se unió mucho más. Es por todas estas razones que este fue un muy lindo viaje que, sin dudas, volvería a realizar”.

¡Nos vemos el año que viene Jubileo para seguir compartiendo tu magia!